Otros pendientes del IMSS


Y todavía falta brindar atención a 44 millones de mexicanos que no tienen ningún acceso a los servicios de salud
A LOS DERECHOHABIENTES:
Cuando la presidenta minimizó la marcha de los trabajadores del IMSS cometió un gran error. Gracias habría que dar de que no salieron todos a protestar, porque estarían los pacientes dejados a la mano de Dios; no es lo mismo dejar a los niños sin clases que a un enfermo en las puertas de urgencias. Se trasluce un sentido de responsabilidad por parte de los trabajadores, pero el personal del IMSS que se manifiesta está decidido a seguir adelante.
Como medida de despresurización, tanto la doctora Sheinbaum como funcionarios del IMSS están haciendo recorridos “piso por piso” en los distintos hospitales del país. Lo que van a encontrar no les gustará nada.
Han trascendido a medios las quejas del personal, no solo la falta de medicamentos, sino las condiciones físicas a las unidades médicas. Vayamos por partes.
El gobierno ha insistido en que el abasto de medicamentos está al 95%, pero esa cifra bien puede corresponder a las compras; es muy probable que el cuello de botella esté en lo que se llama la última milla de distribución, tarea que corresponde al IMSS. Al respecto, la presidenta anunció la conformación de un equipo de trabajo para modernizar los procesos; a ver cuánto tardan y qué tan bien implementan los cambios.
Ahora que tenemos los ojos puestos en el IMSS, vendría bien preguntar a las autoridades qué pasó con los módulos para surtir 22 medicamentos de alta demanda, a los cuales les pusieron el pomposo nombre de Farmacias del Bienestar. Tengo la impresión de que son un fracaso y que se encuentran en el abandono. Lo mismo ocurre con la Megafarmacia, una de las ocurrencias del expresidente; más valdría que pusieran a la venta el inmueble y que deje de costar más de lo que sirve.
De la propuesta de dispensadores de medicamentos habrá que esperar a ver cómo funcionan, pues iniciarán hasta enero de 2027. Y en este rubro de los medicamentos, conviene recordar que el gobierno le debe 14 mil millones de pesos a las farmacéuticas; me pregunto si algunas de ellas están en condiciones de participar en nuevas licitaciones cuando no se le ha liquidado lo entregado.
El estado de las instalaciones y el equipo es lastimoso. Ciertamente los inmuebles son viejos, pero lo que llama la atención es que el presupuesto para servicios generales presenta un subejercicio de 14%. En cuanto al presupuesto para equipamiento, éste muestra un subejercicio del 38% por un total de tres mil millones de pesos (Reforma, 18/10/2026). Cabe suponer que tales atrasos se deben al laberinto burocrático en el que ambas partidas se aplican.
Recordarán ustedes que el director del IMSS lanzó el programa “2-30-100”, el cual planteaba la meta anual de alcanzar dos millones de cirugías, 30 millones de consultas de especialidad y 100 millones de consultas de medicina familiar en un año. Para tal efecto, la autoridad informó que se ampliaron los turnos de atención vespertina, se abrieron cinco mil 500 nuevas plazas y se rehabilitaron decenas de quirófanos.
Pues no, no ha sido suficiente. Los reportes del IMSS hablan de que habrían hecho 1.79 millones de cirugías, faltándoles 201 mil; 29.6 millones de consultas de especialidad, faltándoles 400 mil. En lo único que van más adelantados es en la consultas de medicina familiar con 104 millones. Tales déficits debieron de haber alertado a la directiva del IMSS de que algo estaba fallando estructuralmente. Y no solo eso, sigue habiendo largos diferimientos para las cirugías y las consultas de especialidad, además de que las salas de urgencias están rebasadas.
Toda esta situación ha provocado una cierta privatización de los servicios de salud, pues la gente opta por acudir a los consultorios adyacentes de las farmacias privadas. Se estima que el gasto anual por hogar es de seis mil 400 pesos al año, siendo la mayor parte de ello destinado a medicinas (38%), consultas médicas (14%) y laboratorios (6%).
Volviendo a la coyuntura, el jueves pasado, el Sindicato Nacional de Trabajadores del IMSS (SNTIMSS) anunció la instalación de una mesa de negociaciones con la autoridad del Instituto para discutir una nueva propuesta de incremento salarial y condiciones de trabajo, después de que los trabajadores rechazaron el aumento global del 6.8%, siendo solo 2.9% directo al salario y lo demás a las prestaciones. Están pidiendo el 10% de aumento al salario, lo cual difícilmente se les concederá, pero tal vez un 6% sea aceptable.
El sector salud está en crisis, una parte por la herencia del sexenio pasado y otra parte por ineficacias propias de las actuales autoridades. Y todavía falta brindar atención a 44 millones de mexicanos que no tienen ningún acceso a los servicios de salud.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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