¿Disminuye la violencia? (2)


La Estrategia de Seguridad va por buen camino, pero no podemos cantar victoria por más que se juegue con los números
LIC. OMAR GARCÍA HARFUCH,
SECRETARIO DE SEGURIDAD Y
PROTECCIÓN CIUDADANA:
+ El remedio y el trapito.
Refrán popular
El día de ayer dediqué este espacio a la numeralia alrededor de la disminución de los homicidios dolosos y qué tan representativa es del decremento de la violencia letal que se vive en el país, tomando como base el estudio realizado por el think tank México Evalúa (ME) (Violencia letal en México al primer semestre de 2026).
El meollo de la investigación es determinar si la disminución de los asesinatos es un indicador suficiente para hablar de una pacificación del país y la respuesta es no. De acuerdo con ME, es necesario incorporar otras categorías como delitos que ponen en peligro la vida y las desapariciones, entre otras, para abarcar lo que se entiende por violencia letal. Otra de las perspectivas que traza el estudio es que la visión debe ser de más largo plazo; es decir, no comparar el descenso de homicidios con la cifra en que empezó el sexenio, sino con 2015, que es la fecha en que se iniciaron los registros.
Pero las observaciones del think tank van más allá vale y la pena comentarlas. Una de las dificultades que ME encontró al momento de hacer la investigación es que la comunicación del Gabinete de Seguridad es bastante deficiente porque los comunicados sirven para el día, pero no para un análisis posterior.
Lo anterior ocurre porque cuando la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana lanza sus comunicados, no sigue un método. Por ejemplo, cuando informa sobre un decomiso no siempre utiliza las mismas unidades de medida. Es claro que, si el decomiso es de pastillas, pues hablarán de dosis y si es de paquetes se referirá a kilos. Lo importante es que haya una conversión para tener una sola métrica. Lo mismo puede decirse de la temporalidad, pues a veces no se precisa si el evento ocurrió en la fecha de difusión o con anterioridad, todo lo cual dificulta dar trazabilidad a los hechos.
Pero, más allá de los formatos y los números, lo que resulta más relevante del estudio de ME es la recomendación de evaluar la violencia como un fenómeno multidimensional y no atenerse nada más a los asesinatos. La violencia letal debe incluir a los desaparecidos, los delitos relacionados con los feminicidios y los que atentan contra la vida. De hecho, no se sabe qué se hace con los fallecidos encontrados en las fosas clandestinas, que están tan muertos como los homicidios dolosos contabilizados.
En el mismo orden de ideas estaría incorporar otros tipos de violencia como el cobro del derecho de piso, que exprime a la vida productiva del país y pone en riesgo la vida de los productores, transportistas y comerciantes. No vayamos lejos, la exportación de aguacate hacia EUA estuvo en un tris de venirse abajo por las amenazas de los cárteles y no olvidemos que las bandas ya han cobrado la vida de los líderes de los productores y las autodefensas. Qué bien que la autoridad reaccionó de inmediato y qué bien que hayan detenido a 950 malosos desde la implantación del Plan Michoacán, pero qué mal que el problema tenga más de una década.
Para dimensionar la violencia letal, México Evalúa también recomienda que se construya un sistema nacional de información que verdaderamente permita evaluar la política de seguridad. Esto es, deben sistematizarse las bases de datos administrativas sobre, por ejemplo, detenciones y aseguramientos de armas, drogas y bienes de infraestructura criminal. Un indicador que nos dirá qué tan en serio se están tomando la Estrategia de Seguridad los distintos funcionarios involucrados serían las órdenes de aprehensión cumplimentadas; eso nos hablaría de qué tan eficientes están siendo las fiscalías y los ministerios públicos con respecto al trabajo que hacen las Secretarías de Seguridad federal y estatales.
Ahora bien, don Omar, realizar arrestos es solo el primer paso para combatir la violencia. De ahí sigue que las detenciones sean judicializadas y este sería otro indicador que nos describiría cómo se está abatiendo la impunidad. Y ya pensando en el mediano plazo, deberían incluirse los datos sobre sentencias y reparación del daño, para cerrar el círculo alrededor de la aplicación de la ley y el respeto al estado de Derecho.
En síntesis, ME recomienda “redefinir el objetivo de la política de seguridad desde una visión amplia e integral, fundamentado en el derecho a la seguridad humana”. Una aproximación más amplia a los objetivos, operativos y resultados de la Estrategia de Seguridad seguramente permitirá a las autoridades encontrar los factores que más indicen en la disminución de la violencia y así enfocar sus esfuerzos en las tareas del día a día.
La Estrategia de Seguridad va por buen camino, pero no podemos cantar victoria por más que se juegue con los números.
P.D. Ya pasaron 100 días de que el Departamento de Justicia de EUA reclamara la extradición del exgobernador Rubén Rocha y ocho coacusados. ¿Hasta cuándo?
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
Nueva cuenta en X: upa_ruiz
X: @Lmendivil2015