La salida de Taddei


Es el momento de que la persona elegida para presidir el Consejo General del INE, además de conocer la materia electoral, su lealtad esté comprometida solamente con la legalidad, la imparcialidad y la democracia. Vamos, que tenga estatura moral
LIC. RAÚL BOLAÑOS CACHO,
PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA,
CÁMARA DE DIPUTADOS:
Muy segura se supuso Guadalupe Taddei en su cargo de consejera presidenta del INE cuando el jueves declaraba que no haría caso al golpeteo político a través de “un par de medios” de comunicación, al tiempo que consideraba que los señalamientos no eran hacia ella, sino un ataque a toda la institución. Cuán errada estaba.
Ayer domingo, en el portal del INE apareció su renuncia, la cual fue resultado de una “profunda reflexión” y en aras de “proteger a la institución”. Lo cierto es que desde hace más de una semana su posición era indefendible e insalvable; no cabía, como ella lo había expresado, esperar a que “se enfriaran” los escándalos.
Para el fin de semana era claro que ya no contaba con ningún apoyo. Primero fue la presidenta Sheinbaum quien declaró que “en el INE no debe haber sombra de corrupción”, al dar su opinión sobre todos los escándalos de conflictos de interés y malos manejos dentro del INE que ya están siendo investigados por la Auditoría Superior de la Federación y la Unidad de Inteligencia Financiera. Aunado a lo anterior estuvieron las conversaciones en la bancada de MORENA para analizar cuál era la ruta por seguir para la sustitución de doña Guadalupe.
Taddei inició su trayectoria en el ámbito electoral en 1992, en el área de credencialización que cubría a Chihuahua y Durango. Para 2014, ya era consejera presidenta del Instituto Estatal Electoral de Sonora, donde permaneció hasta 2021. Después de un cargo público, accedió a la Presidencia del INE en 2023, en medio de críticas por su cercanía al oficialismo -igual que la de los otros contendientes al cargo- y contar con una decena de parientes en la administración pública.
Desde el inicio de su gestión hizo gala de un cierto autoritarismo, cuando no de soberbia, haciendo a un lado la colegialidad y el consenso en la forma en que en el INE se toman las decisiones. Taddei se escudó con cuatro consejeros que le eran afines e ignorando las aportaciones del resto. Luego vinieron todos los enjuagues en un manejo administrativo muy desaseado y que ahora son objeto de revisión por parte de la ASF y la UIF.
A la larga lista de torpes manejos que ya compartí en este espacio (La legitimidad del INE, 20/10/2026; y Dos crisis: el IMSS y el INE 22/10/2026), cabría agregar las 18 personas fallecidas que aún devengaban su sueldo; 57 funcionarios activos que, al mismo tiempo, obtuvieron contratos; empresas de reciente creación que ganaron licitaciones; 131 proveedores que obviaron la opinión favorable del SAT; pagos a empresas antes de que entregaran el material convenido; y empresas que siempre participaron en bloque.
El desorden y la soberbia era tal que la Unidad Técnica de Servicios de Informática del INE demandó a los Organismos Públicos Locales Electorales que cualquier contratación de servicios relacionados con la ciberseguridad y tecnología deberían ser aprobados por dicha Unidad. Con tal decisión, la UTSI estaba invadiendo las facultades de los OPLES, además de dejar lagunas sobre quiénes eran los responsables en última instancia sobre las contrataciones.
Pero la joya de la corona son los videos difundidos en redes, todos ellos relacionados con José Alfredo Hernández Casillas, uno de los principales proveedores del INE, además de estar vinculado a las siete empresas que han concursado en bloque. En uno de ellos aparece el hijo de Taddei en París, en el hotel más caro de la ciudad luz; en otro hay un festejo donde Taddei y Hernández aparecen juntos en gran celebración y, por último, uno más en que ambos personajes hacen gala de un gran familiaridad.
¿Qué sigue?
Como usted sabe, con Raúl, la Cámara de Diputados tendrá que emitir una convocatoria para los ciudadanos interesados, quienes habrán de presentar un examen de conocimientos en materia electoral, un ensayo y presentarse a una entrevista. El problema aquí es que, de acuerdo con la ley, en la Cámara deberá conformarse un Comité Técnico de Evaluación, integrado por siete personas: dos diputados, dos representantes de la CNDH y dos del Instituto Nacional de Transparencia, siendo que este último organismo ha desaparecido. Así que primero tendrán los diputados que resolver tal escollo. Los cinco finalistas serán votados y, de no haber un consenso, se recurrirá a la tómbola; mala cosa esto del azar.
El segundo obstáculo tiene que ver con la legitimidad. El Comité Técnico tendría que demostrar que no volverá a cometer el mismo error de poner como finalistas a personas cuya proclividad hacia el oficialismo sea la característica dominante; esto es, que dejó atrás eso de 90% de lealtad y 10% de capacidad.
Es el momento de que la persona elegida para presidir el Consejo General del INE, además de conocer la materia electoral, su lealtad esté comprometida solamente con la legalidad, la imparcialidad y la democracia. Vamos, que tenga estatura moral.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
Nueva cuenta en X: upa_ruiz
X: @Lmendivil2015