Yo Campesino / ¡Los borraron!


• Burdo esfuerzo de la 4T para desaparecer a los ausentes; México, primer lugar
Para intentar dimensionar el tema de los desaparecidos en México, hay que recurrir a las estadísticas internacionales, donde de acuerdo con la ONU y organizaciones de todo tipo, incluyendo oficiales, nuestro país ocupa un primerísimo lugar y eso que los números se maquillan para hacer ver que no es el régimen de la cuarta transformación cuando más personas, especialmente jóvenes, se esfumaron sin dejar rastros.
Este asunto que cobra actualidad, pero que en este espacio hemos seguido de cerca y por varios años, reviste una gran importancia por el impacto de las políticas públicas en lo que los sociólogos llaman “imaginario colectivo” o sea, la sociedad.
De entrada y a reserva que lo desmientan como es costumbre en la 4T, el sitio digital del Senado que ya no es de la República sino de Morena y aliados, se establece que en el mundo hay alrededor de 284 mil personas desaparecidas de las cuáles, México aporta más de 100 mil (o 132 mil) de acuerdo con cifras oficiales del Secretariado Técnico de Seguridad y de las personas que realizan el nuevo conteo y la tipificación del fenómeno. (bibliodigitalibd.senado.gob.mx)
Los datos son avalados también por la Red de Vínculos Familiares del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Organización de las Naciones Unidas con su respectivo Comité y organismos que estudian y analizan el problema como el comisionado Volker Türk a quien el gobierno de México descalifica y prácticamente tilda de ignorante en vez de aceptar la gravedad del fenómeno diagnosticado a raíz de datos.
En su costumbre por defenderse de todo, aunque no sea su culpa, la 4T afirma que los datos, estudios y alertas del Alto Comisionado son mentira, pero se confirman con los números oficiales presentados en las mañaneras donde se habla mucho de democracia, pero se impone la verdad oficial a pesar de que sea desmentida por la realidad que todos percibimos y que confirman organismos internacionales a los cuáles se descalifica.
No se trata de buscar culpables por que si de eso se tratara, en el período inicial de la 4T el fenómeno que ya existía desde antes de la guerra de Calderón y García Luna (para que no se enojen), se disparó especialmente por el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado de gatilleros, dando así al sicariato una relevancia en la ocupación especialmente de jóvenes.
De hecho en el actual mandato cuatrotero, las desapariciones ya volvieron a crecer, esta vez en un 10.5 por ciento superando los 130 mil acumulados y sin contar a quienes ausentes, no están en las listas oficiales y a los 70 mil cadáveres que esperan mejor suerte en los semefos y aquéllos que yacen en fosas comunes y clandestinas, donde los estados de Chiapas, Sinaloa, Michoacán, Chihuahua, Guerrero y Jalisco llevan la delantera.
De acuerdo con Amnistía Internacional y las oficiales, las edades de los desaparecidos van de los 14 a los 29 años. Según la institución y organismos privados nacionales, lo mismo que en el caso de los homicidios dolosos o asesinatos, la impunidad es una de las primaras causales de esos fenómenos ya que muy difícilmente se da con los responsables de los crímenes.
Cabe mencionar que la misma Amnistía Nacional reconoce que el problema es tan grave que supera cualquierrespuesta de las autoridades mexicanas, a cuyi “favor” debe apuntarse que muchos miles de esos desaparecidos migraron ilegalmente a Estados Unidos, como lo muestra el hecho que en el último periodo fueron deportadas de aquél país 75 mil personas, de las cuales 68 mil son connacionales, muchos de los cuales se van de sus comunidades forzados por la violencia criminal.
Es decir que tras la desaparición ya sea por secuestro, incorporación al sicariato como ocurre en Sinaloa donde tres mil jóvenes se esfumaron o por escapar de sus comunidades, está la violencia de los grupos criminales que ahora hay aumentado el robo de mujeres jóvenes ya sea para el mercado transfronterizo de prostitución o para utilizarlas de “burras” y “servicios”. No olvidemos que el 42 por ciento de los “esfumados” son menores de 29 años.
Tal vez lo que más debe preocupar al gobierno federal es que dentro de las denuncias internacionales e incluso grupos de madres buscadoras, es el hecho de que está probada la participación de funcionarios públicos, ya que de otra forma no se explicaría la impunidad de que gozan los grupos delictivos.
Ejemplos de ello son los alcaldes a quienes se han comprobado ligas con grupos delictivos como el de Tequila, Jalisco y no se olvide el de Tapalpa, donde asesinaron al Mencho de quien ya poco o nada se habla a pesar de que la estructura del Cartel Jalisco Nueva Generación sigue intacta. O el de Taxco que de la nada surgió al poder, le secuestraron al papá, a él mismo y los dejaron ilesos.
Como sea, si borran mexicanos asesinados en una lista, se agrega a los de los desaparecidos y eso es un mal síntoma pues refleja que en México, la violencia, inseguridad e impunidad, siguen al tope.