Yo Campesino / Les vale madre


• ¿Podrá 4T ocuparse del país? Soberanía simple cobijo de complicidades
Salir con balandronadas de y falso patrioterismo para defender a presuntos criminales y convocar a la pasa pública para soltar arengas demagógicas de una soberanía trasnochada y falsa para encubrir afanes autoritarios, no le hace bien al país y menos cuando el destinatario es nuestro vecino, del cual depende el 85 por ciento de la economía y representa un intercambio comercial que se acerca al billón de dólares.
Ni siquiera se explica la persecución implacable con “todo el peso del Estado” contra opositores como medida distractiva frente al sunami económico financiero que se avecina y menos se justifica cuando se tiene un modelo de gobierno fracasado en todos sentidos que asusta a la inversión, duplica una monstruosa deuda y cuyo fin es sostenerse en el poder a como dé lugar incluso comprando el agradecimiento de millones caídos en el conformismo que es hijo del paternalismo de los modelos populistas.
No puede justificarse a ese gobierno que en aras de conservar el poder, proteger a sus estructuras criminales o santones corrutos, le vale padre que el país se hunda y con él el futuro de millones de sus gobernados.
Demuestran, aunque ya lo sabíamos cuál es el fondo de su mentira y demagogia; apropiarse del poder omnímodo y convertirse en una empresa criminal donde la corrupción y alianzas con la delincuencia organizada son la base de una estructura de poder por poder, utilizando incluso a las instituciones de seguridad y los recursos del gobierno para destruir puentes democráticos, perseguir a los oponentes y otorgar impunidad a sus criminales.
Lo hemos visto con toda claridad en estos días donde se violenta la democracia, el estado de derecho y se llega a la irracionalidad lanzar desafíos públicos a quien se atreve a cuestionar a los criminales de la 4T, aunque se trate de nuestros socios comerciales por excelencia, de los vecinos con quienes compartimos tres mil kilómetros de frontera y cuya capacidad bélica está demostrada a nivel universal.
Temerariamente se desafía en una embriaguez de envalentonamiento a nuestros vecinos por defender lo indefendible. No se trata de soberanía ni mucho menos peticiones de un cambio de modelo de gobierno, sino simplemente de atender lo que ya está pactado.
Así como buscamos el cumplimiento de un tratado comercial, negamos el de extradición; para uno, el gobierno de la 4T enarbola no sólo conveniencias sino reglas internacionales y en el otro, se reclama soberanía.
Don asuntos, dos raceros que, en el fondo, tienen la misma obligatoriedad por las dos partes y como sucede generalmente: el poderoso guarda silencio, prudencia y el débil, que no entiende ese lenguaje producto de su soberbia, lanza arengas, amenazas y advertencias de llevar la presunta defensa de la soberanía nacional a la demagógica declaratoria de “Mexicanos al grito de guerra…”
A qué le jugamos si sabemos que estamos mal que la 4T dejó al crimen organizado empoderarse y someter a más de las dos terceras partes del país, tanto que llegó al entonces legislador y hoy secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio a acusar con todos sus letras a la 4T de haber entregado la nación a la delincuencia organizada.
¿Qué defendemos si las acusaciones y evidencias de protección y connivencia con criminales se confesaron cínicamente por los hoy acusados por la justicia estadunidense? La soberanía les vale madre, es una simple expresión demagógica.
¿Cómo llamar a la defensa de una soberanía cuando los consulados mexicanos en Estados Unidos están contaminados con sujetos señalados como protectores e incubadores de criminales como Rutilio Escandón en Chiapas?
Y cómo podemos negar la protección a criminales cuando todas las evidencias señalan a Adán Augusto López en Tabasco y su Barredora con Hernán Bermúdez Requena o cómo olvidar al Rey del huachicol el asesinadito Sergio Carmona Angulo que salpicó a los probos e impolutos gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal, de Sonora, Alfonso Durazo Montaño.
Ni qué decir de los Chapitos que “ensucian” al modelo de ciudadano honrado Rubén Rocha Moya y colaboradores, salpicados no sólo con dinero por proteger a los consentidos del profeta.
¿Eso es lo que en el discurso de la 4T que este domingo tendrá una de sus máximas expresiones provocadoras, debemos entender como defensa de la soberanía nacional?
¿O será que la persecución contra la gobernadora María Eugenia Campos que lucha contra al crimen incluyendo al exmandatario de Chihuahua el presunto delincuente Javier Corral Jurado, debe interpretarse como defensa de la soberanía?
Ese discurso dominical de logros habrá de aclarar seguramente la trama de huachicol que salpica entorchados de Marina, empresarios, a los López y que llega con fraude y robos por más de 600 mil millones a Palenque, mientras que Segalmex y sus 15 mil millones, languidece ante los nuevos saqueos y fracaso de megaobras.
Pero a la mejor se debe hablar de soberanía y hacer leyes para perseguir la injerencia extranjera cuando la 4T contrata al español Abraham Mendieta Rodríguez, analista y consultor político militante del partido podemos del presunto criminal y expresidente ibero José Luis Rodríguez Zapatero.
La 4T no es México ni representa a la soberanía nacional y como decía el fallecido jurisconsulto Javier Coello Trejo “el mal no es invencible y el poder no es intocable”. Agregaríamos que el país es más grande que una banda de criminales.