PERSONAL MÉDICO Y ENFERMOS PARTICIPARON EN LA SANTA MISA DE LA XXXIII JORANDA MUNDIAL DEL ENFERMO

El 11 de febrero la Iglesia Universal celebra la XXXIII Jornada Mundial del Enfermo, la cual se celebra cada año, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Lourdes. El Papa Juan Pablo II la instituyó el 13 de mayo de 1992 y simboliza la voluntad de ayudar y acompañar a las personas que padecen una enfermedad, uniéndose todos los fieles en una oración por los enfermos, por los visitantes de enfermos y por el personal sanitario.
El pasado domingo 09 de febrero, la Iglesia Local, realizó la Santa Misa conmemorativa a esta Jornada, la cual fue presidida por nuestro Pastor Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, concelebrada por el Pbro. Juan Diego Mercado, quien es el asesor de la Pastoral de la Salud y de la Unción de Enfermos Misioneros (UEM).
Enfermeras, doctores y enfermos, fueron partícipes en esta celebración, así como Secretario de Salud del Gobierno del Estado, Moisés Nájera Torres y Juan Esteban Aguilar, Director de Salud Pública Municipal donde se les realizó una bendición especial y a los enfermos se les asignó la unción, siendo un signo de esperanza y de fe ante su situación de salud.
Durante la Celebración Eucaristica nuestro Pastor animó a hacer oración: “recemos unos por otros sabedores de que todos en algún momento contribuimos al consuelo y fortaleza de un enferm,o que sea para nosotros un reto permanente el atenderlos y sobre todo hacerlo con caridad especialmente al interior de la familia donde a veces son marginados

Además en su Homilia agradeció al personal médico participe en la Santa Misa: “Agradezco la presencia de los doctores, de las enfermeras y de todo el personal sanitario en esta ocasión en que juntos elevamos nuestra esperanza, nuestra oración. Gracias a Dios porque hay profesionales como ustedes. Gracias por su sentido moral y ético para tratar a los enfermos, pero sobre todo, gracias por su caridad. Que continúen realizando esta tarea también con gran esperanza”.

Esta Jornada del Enfermo, no solo invita a la oración y a la cercanía con los que sufren, también tiene como objetivo sensibilizar al pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias y a la sociedad civil sobre una nueva forma de avanzar juntos en ese caminar de salubridad.