El informe


El balance general es que se trató de un Informe regular, con pocas incitaciones hacia la confianza en un presente y un futuro mejor
LIC. LÁZARO CÁRDENAS BATEL,
JEFE DE LA OFICINA DE LA PRESIDENCIA:
Desde hace algunos años, los informes de gobierno se han vuelto cada vez menos sustanciales. De una parte, está el hecho de que en el Congreso se ha perdido la civilidad, lo cual da lugar a que la oposición -cualquiera que ésta sea- se da vuelo con los gritos y las interrupciones, tratando de sabotear “El día del presidente”. De otra parte y más recientemente, las mañaneras cumplen parcialmente, y subrayo parcialmente, la rendición de cuentas.
Me di a la tarea de leer íntegramente el 2º Informe de Gobierno de la presidenta Sheinbaum, el cual fue breve, lo cual se agradece; no obstante, hay aseveraciones que me provocan dudas y otras que me sorprenden gratamente. Empecemos por estas últimas.
Entre lo favorable se puede mencionar el sello laboral para la exportación de productos agropecuarios mediante el cual se garantiza la seguridad social y el salario de los jornaleros; también en esta lista cabe sumar la simplificación de trámites para la inversión extranjera. Me hubiera gustado que la presidenta ampliara la información sobre el Plan México y los 25 Polos de Desarrollo para el Bienestar, aunque supongo que si solo merecieron un par de líneas es que no hay mucho que presumir.
Celebro la conformación de equipos de trabajo de académicos, investigadores y estudiantes para 20 proyectos de innovación y desarrollos tecnológicos. Ingenio mexicano sobra, lo que ha faltado es un ecosistema donde se pueda desarrollar.
En lo que hace a salud, es de aplaudir el proyecto -porque todavía no es una realidad- de implementar 12 mil nuevos consultorios de atención primaria
Hay una serie de aspectos que provocan una opinión ambivalente. En este cajón pondría lo relativo a la educación media superior.
Qué bien que se abrieron y seguirán abriéndose nuevos lugares para los estudiantes que salen de la secundaria; qué mal que se haya suspendido el examen de admisión porque inhibe el ánimo de superación de los jóvenes, haciendo decaer el nivel de aprovechamiento. Y no, don Lázaro, no todas las escuelas públicas son buenas como dice doña Claudia.
Lo que no convence es el tema de las finanzas. La presidenta nos pinta un panorama muy favorable, pero el caso es que las calificadoras como Moody’s Ratings coloca a México como un riesgo crediticio y ubicó al país en el nivel Baa3, el más bajo. De hecho, Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, ayer comentó que es urgente que nuestro país sanee sus finanzas y recupere el grado de inversión, todo ello en un contexto de débil crecimiento económico. Porque como la quieran ver, 1.5% de crecimiento económico no basta.
Una cosa que no me gusta de los Informes Presidenciales son las verdades a medias. La presidenta se refirió a que 60 millones de personas tienen trabajo y solo 2.7% de la población económicamente activa está desempleada. Lo que no aclara es que poco más de la mitad de esas personas con trabajo están en la economía informal, por lo cual ni pagan impuestos ni tienen protección social.
Tampoco resulta útil que la presidenta haga referencia a metas hacia el futuro sin aclarar en dónde estamos parados hoy en día. Lo menciono por lo expresado sobre el Sistema Interconectado Nacional, el cual tendrá 32 mil mega watts para 2030, pero no nos dice cuánto se ha avanzado hoy en día, siendo tan relevante la energía para atraer y facilitar las inversiones. Lo mismo aplica para el Plan Nacional de Gasoductos.
Lo que de plano se encuentra en el cajón de lo desfavorable es la defensa de las megaobras que su antecesor le heredó. Presumió la doctora Sheinbaum que el Tren Maya haya transportado 2.5 millones de pasajeros, pero eso es la suma de dos años; más todavía, los ingresos que generaron fueron de alrededor de 600 millones de pesos anuales, siendo que el Tren tiene un subsidio de 32 mil millones de pesos.
Lo mismo puede decirse del AIFA, el cual apenas ha transportado a 3.6 millones de pasajeros y Mexicana de Aviación a un millón; esos números están muy por debajo de los objetivos para los cuales fueron creados.
Echo en falta que la mandataria no haya comentado la política y los apoyos alrededor de los desaparecidos, así como el combate a la variedad de delitos del crimen organizado.
Y luego están las referencias al presidente López Obrador a quien, cual emperador romano, lo quieren deificar. El poder no se comparte, se detenta y se ejerce, mucho más cuando se tiene un movimiento poco institucionalizado. Y cuando se pida la rendición de cuentas, será la presidenta la que tenga que hacerla y nadie le va a venir a ayudar.
Por último, el mensaje político al inicio y al final del Informe resultó bastante tibio, pues solo repitió la presidenta lo muchas veces expresado en las mañaneras.
El balance general es que se trató de un Informe regular, con pocas incitaciones hacia la confianza en un presente y un futuro mejor.
Con la colaboración de Upa Ruiz
Nueva cuenta en X: upa_ruiz
uparuiz@hotmail.com
Lmendivil2010@gmail.com
X: @Lmendivil2015