El INE como pretexto


Mala cosa que el gobierno agarre de pretexto las presuntas fechorías de Taddei para poner en tela de juicio a Lorenzo Córdova y a Luis Carlos Ugalde
LIC. AURELIANO HERNÁNDEZ PALACIOS,
AUDITOR SUPERIOR DE LA FEDERACIÓN:
Ahora sí el gobierno está actuando con celeridad. Se trata, por supuesto, del caso del INE y la urgencia de sacudirse a la exconsejera presidenta Guadalupe Taddei. Para no verse embarrado, están procediendo a la voz de urgencia para sustanciar la apertura de un proceso judicial.
Mire, señor auditor, a todos nos tiene entre consternados y enfurecidos el escándalo del Instituto Nacional Electoral. No es como si se descubriera una malversación en cualquier dependencia de gobierno; el INE tiene -o tenía- el atributo de pertenecer a la sociedad.
Sin embargo, no deja de extrañar el proceder de la autoridad con respecto a este caso. Entiéndame, soy el primero en celebrar que se combata la corrupción, el problema es cómo se hace.
Por lo pronto, la Unidad de Inteligencia Financiera ha congelado 40 cuentas correspondientes a 25 personas y 15 empresas proveedoras de material electoral, empezando por Taddei y el empresario José Alfredo Casillas. A decir de Pablo Gómez, las empresas que ahora están siendo cuestionadas carecen de la infraestructura necesaria y solo han actuado como intermediarias.
Otras informaciones indican que simulaban su participación en las licitaciones, de tal suerte que siempre quedaba como ganadora una de las empresas del entramado. Se trata de Cajas Graf, Formas Finas y Materiales, Corporativo Zeg, Comercializadora JVLY y Seriplat de México.
Por su parte, la Auditoría a su cargo, decidió ampliar su investigación sobre irregularidades del INE; ahora no sólo auditará la gestión de Taddei, sino también los últimos 20 años. Por cierto, la indagatoria incluye a los Órganos Públicos Locales Electorales (OPLES), donde el entramado empresarial también logró diversas contrataciones. No podría estar más de acuerdo en que se revise hasta el último centavo de lo ejercido durante el período en que Taddei fue presidenta, lo que no acabo de entender es la ampliación a los 20 años.
No me queda claro cómo es que la ASF irá tan atrás, siendo que el INE ya fue auditado por la propia ASF en distintas ocasiones durante el pasado y no encontró nada grave que reportar. Claro, a menos de que se trate de encontrar la aguja en el pajar con la cual pueda crucificar al exconsejero presidente Lorenzo Córdova y, si se puede, también a Luis Carlos Ugalde que le debe a MORENA la elección del 2006. Por lo pronto, la presidenta Sheinbaum ya los condenó en la mañanera del miércoles; tal como se expresó doña Claudia, ahora resulta que la culpa de lo ocurrido con Taddei es de Córdova por no haber detenido las contrataciones de lo que ella llama duopolio empresarial.
Ahora bien, el hecho de que las empresas hayan ganado contrataciones en el pasado no significa que hayan sobornado a alguien, mucho menos a algún consejero, como sí es presuntamente el caso de Taddei. Me temo que con esta justicia selectiva a la que tan afecta es la 4T, van a querer poner en la picota la cabeza de algún exconsejero presidente, aun cuando no encuentren ninguna irregularidad, solo por el simple hecho que alguna de las empresas haya firmado algún contrato con el INE.
Solo como apunte a la memoria, recordemos que Lorenzo Córdova fue consejero presidente de 2014 a 2023. Le antecedieron Leonardo Valdés Zurita (2008-2014) tocándole el tránsito de Instituto Federal Electoral a Instituto Nacional Electoral; Andrés Albo Márquez (interino 2007-2008) y Luis Carlos Ugalde (2003-2007).
Me pregunto nuevamente para qué revisará la ASF lo ya revisado en el INE, siendo que hay tantos casos actuales a los que debería prestar toda su atención. De la cuenta pública de 2024 -el último año de López Obrador– hay 65 mil millones de pesos por aclarar, habiéndose recuperado solamente dos mil millones. Ciertamente, la mayor parte corresponde al gasto federalizado que se envía a las entidades (54 mil millones de pesos), por lo que los gobernadores morenistas y de los otros partidos tendrían mucho que responder. El resto corresponde a la federación, particularmente al gasto ejercido por PEMEX y la CFE.
De lo que la ASF ha podido auditar a las megaobras, pues sus archivos están sellados, no nos han dado mayores explicaciones. En el Tren Maya ha habido observaciones desde que inició el proyecto además de que hubo un rebase notable entre lo presupuestado y lo ejercido al pasar de 120 mil a 156 mil millones de pesos. En Dos Bocas se triplicó el gasto, al pasar de ocho mil a 24 mil millones de pesos; y lo mismo pasó en el Tren Transístmico, que pasó de 20 mil a 62 mil millones de pesos. En estos tres casos se han detectado desde pagos en exceso hasta bienes recibidos de menor calidad.
Pero volvamos al INE, señor auditor.
Mala cosa que el gobierno agarre de pretexto las presuntas fechorías de Taddei para poner en tela de juicio a Lorenzo Córdova y a Luis Carlos Ugalde.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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