INE: Contraloría ausente


Muchos de los dolores de cabeza que hoy sufre el INE se podrían haber evitado si el Órgano Interno de Control hubiera actuado con rigor. No se vale
LIC. BLANCA CRUZ GARCÍA,
CONSEJERA PRESIDENTA PROVISIONAL,
INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL:
Tanto peca el mata a la vaca,
como el que le detiene la pata.
Refrán popular
La temperatura en el INE parece subir y subir, sin que se vea cuándo llegará a su fin la difusión de nuevos videos y renuncias. Pero hay un actor al que casi nadie ha volteado a ver; me refiero a Víctor Hugo Carvente Contreras, titular del Órgano Interno de Control (OIC).
El viernes pasado, Carvente compareció ante las Comisiones Unidas de Vigilancia y de Transparencia y Anticorrupción del Poder Legislativo; lo hizo ante dichas Comisiones porque su nombramiento justamente de los diputados y, por supuesto, por los escándalos que nos han ocupado las últimas semanas. Muy poco trascendió de tal comparecencia, más allá de que tenía varios expedientes abiertos, pero no se había procedido en consecuencia. ¿Por qué? Vaya usted a saber.
El currículum académico de don Víctor Hugo es bastante atractivo, pues se graduó con honores de la licenciatura; después cursó dos maestrías, una en Administración Pública y otra en Políticas Anticorrupción. Pero un buen estudiante no necesariamente es un funcionario destacado.
Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad nos regala una revisión del OIC a partir de documentos oficiales sobre las auditorías realizadas al INE y a los Órganos Públicos Locales Electorales (OPLES). Lo que encontraron es que a partir de la llegada de Carvente se modifican procedimientos de contraloría, así como la frecuencia en la ejecución.
Lo más impactante es que antes de la llegada de Carvente en 2024, el OIC realizaba más auditorías, revisiones y participaciones en las contrataciones. Por ejemplo, en 2020 se llevaron a cabo 32 auditorías, pero para 2025 solo se programaron 16; además, la mayor parte de dichas auditorías se orientó a los OPLES, dejando más libre a las oficinas centrales del INE.
Hasta antes de la llegada de Carvente, los informes incluían datos de los contratos de bienes y servicios, así como los montos; estos datos dejan de incorporarse con el último OIC. A lo anterior cabe agregar que disminuyen también los seguimientos a las auditorías; o sea, no se sabe si las observaciones fueron o no solventadas. No hay ningún documento que soporte el cambio en la política de trazabilidad que todo órgano auditor debe cumplir.
El anterior OIC contaba con auditores especializados que, “mediante una metodología propia, verificaban en tiempo real los procesos de licitación. Esta consistía en el ‘estudio de las proposiciones legales, administrativas, técnicas y económicas’, la llamaban teoría de escenarios, mediante la ponderación numérica de factores estratégicos para anticipar posibles resultados, corroborar el apego normativo y procurar las mejores condiciones de contratación para el Instituto”. Tal metodología permitía detectar anticipadamente si las propuestas de los proveedores cumplían con toda normatividad e, igualmente importante, si los funcionarios actuaban con probidad. Pues esta metodología, sustentada en la normatividad vigente, fue abandonada por Carvente.
Era costumbre en el Órgano Interno de Control que cualquier persona que ingresara a colaborar tenía que cumplimentar los Lineamientos del Servicio Profesional del OIC (Acuerdo General OIC-INE/02/2022). Eso suponía, además de un buen currículo, presentar un examen; la meritocracia, como debe de ser. Con la llegada del actual titular, esa disposición se dejó de lado, de tal suerte que todos los nombramientos pasaban por su escritorio y se llevaron a cabo por “movimientos compensados”, whatever that means. Con otra, no hay datos de las plantillas, las altas, bajas y capacitaciones.
Todo indica, doña Blanca, que las acciones del actual OIC se relajaron, pues hoy en día no se detecta qué se hizo con las faltas, si se investigaron y se sustanciaron, o si se remitieron a la autoridad correspondiente. O sea, no se sabe qué consecuencias institucionales tuvieron lugar.
Otra deficiencia del actual OIC tiene que ver con la transparencia de las contrataciones y sus resultados. No se siguió el ciclo completo del gasto: planeación, estudio de mercado, procedimiento, fallo, contrato, pago y entregables. Y aquí es donde llegamos al meollo del problema del INE: de haber seguido el ciclo, el OIC habría detectado cuándo una razón social o empresa concentraba varios contratos, cuál era su nivel de competencia y posibles vínculos dignos de revisión, como los conflictos de interés.
Muchos de los dolores de cabeza que hoy sufre el INE se podrían haber evitado si el Órgano Interno de Control hubiera actuado con rigor. No se vale.
P.D. De flojera…
Sí, de flojera estuvo el video de Andy López Beltrán, tratando de lavar su imagen. Lo de siempre: él es inocente como niño que va a recibir el bautismo. Todos son infundios de los medios, los conservadores, los privilegiados, etc., etc., para dañar su reputación y a la 4T. Ha de ser.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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