Arranca el 2027


Todos los datos indican que MORENA ganará la mayoría de los cargos de elección popular, pero ya no estaría en condiciones de arrollar. Incluso con la ayuda de sus rémoras -PVEM y PT- es poco probable que obtengan la mayoría calificada en la Cámara de Diputados o todas las gubernaturas
LIC. ALEJANDRO MORENO,
PRESIDENTE NACIONAL,
PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL:
Múltiples retos tiene la oposición en el proceso electoral que inicia hoy mismo, si hacemos caso a los datos de las encuestas dadas a conocer en los últimos días.
En términos generales, las casas encuestadoras dan a MORENA una amplia ventaja de alrededor de 35% de intención de voto, lo que no sabemos -porque no se cuenta con la base de datos- es si ese es su techo o su piso. Lo menciono porque como cualquier partido en el poder, la marca MORENA empieza a mostrar desgaste, pues en el último año no se ha movido la preferencia y, en cambio, su imagen positiva ha bajado de 49% a 36%, mientras que la negativa ha subido 11 puntos al pasar de 24% a 35% (Mitofski).
El rechazo a MORENA ha crecido y es ahí donde está el nicho para la oposición, esto es, si el PRI o el PAN serán capaces de captar a esos votantes. La dificultad es enorme, porque la identificación partidista no les ayuda; de hecho ha ido a la baja desde hace una década. Por ejemplo, en 2010, el 24% se identificaba con el PAN y ahora solo lo hace el 5%. Algo parecido ocurre con el PRI, el cual pasó de 30% a 5%. En contraste, el partido guinda arrancó 2015 con el 4% de identificación para ir en constante ascenso hasta 2025 cuando llega a 43%. Sin embargo, desde hace un año empezó a bajar y ahora se encuentra en 34%. Como le digo, el poder desgasta.
En abono a lo anterior, la población está prácticamente dividida en cuanto al rumbo que lleva el país: 41% afirma que va bien/muy bien y 43% que va mal/muy mal (El Universal). Lamentablemente, las opiniones negativas no se decantan por su partido y por el PAN.
Así las cosas, nunca como hoy el candidato y la oferta de campaña serán vitales, esto es, convencer a los votantes de que además de preservar las dádivas de los programas sociales, la oposición tiene algo que ofrecer. Por ejemplo, a pesar de los indudables avances que ha tenido la estrategia de combate al crimen impulsada por la doctora Sheinbaum, la inseguridad sigue siendo la principal preocupación de los ciudadanos (49%, El País). Es posible que esto obedezca a que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se ha abocado a los delitos federales, mientras que los delitos del orden local, como el robo y las desapariciones, siguen lastimando a los habitantes de las distintas entidades.
El combate a la corrupción -el segundo problema identificado por la población- presentaría el obstáculo de la credibilidad entre el electorado, porque aquí la respuesta lógica de los votantes sería “todos son iguales”. A lo anterior se suma el manejo económico, pues 42% de los encuestados considera que ha empeorado en los dos últimos años (El Universal). Así pues, don Alejandro, quedaría a la oposición hacer ofertas muy locales.
Otro elemento será fundamental: si el PRI y el PAN irán en alianza. Usted ha insistido al respecto, pero el PAN no acaba de deshojar la margarita, incluso después de los resultados de Coahuila, donde el PRI ganó todo y el PAN casi desaparece.
Así pues, cabría suponer que las alianzas podrían ser locales. Ahí están las posibles candidaturas que serían más competitivas si se suman fuerzas como serían los casos de Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey en busca de la gubernatura de Nuevo León; Antonio Astiazarán, alcalde de Hermosillo, quien iría por Sonora; Miguel Varela, alcalde de Zacatecas, quien iría por su entidad, lo mismo que Marco Bonilla, alcalde de Chihuahua.
Creo que el partido que les dará una sorpresa es SOMOS, porque no tiene problemas de identificación partidista y de hecho se le asocia a movilizaciones totalmente sociales. Tengo para mí que en cuanto se suelte su trabajo de campaña logrará ganar suficientes votos para conservar el registro y, en una de esas, alguna que otra diputación.
A un actor al que la oposición deberá prestar mucha atención es al Instituto Nacional Electoral. Para nadie es sorpresa que la mayoría filomorenista de los consejeros logra dominar la toma de decisiones, algunas de muy dudosa legalidad e imparcialidad, como es el caso de las boletas planchadas y el registro de observadores. Los representantes de partido en todas y cada una de las casillas serán vitales para que las huestes guindas no hagan de las suyas a la hora que aparezcan las famosas boletas planchadas.
Todos los datos indican que MORENA ganará la mayoría de los cargos de elección popular, pero ya no estaría en condiciones de arrollar. Incluso con la ayuda de sus rémoras -PVEM y PT- es poco probable que obtengan la mayoría calificada en la Cámara de Diputados o todas las gubernaturas.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
Nueva cuenta en X: upa_ruiz
X: @Lmendivil2015