Las mentiras de Ken


Sin embargo, revivir a nivel bilateral todo el caso de la extracción de El Mayo sin haber resuelto la parte nacional, parece un distractor sobre la solicitud de extradición de Rocha Moya y coacusados
LIC. JESÚS RAMÍREZ CUEVAS,
COORDINADOR DE ASESORES,
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA:
+ Confianza: certidumbre,
seguridad, creencia, credulidad.
Diccionario de la Real Academia
Como anillo al dedo le cayó al gobierno mexicano que el FBI exhibiera en el Museo del Aire War Eagles, en Santa Teresa, Nuevo México, la aeronave utilizada para la extracción de Ismael El Mayo Zambada, el 25 de julio de 2024. La verdad, fue una torpeza mayúscula del FBI siendo que desde siempre el gobierno estadounidense, a través de su Embajador Ken Salazar, negó la participación de sus agencias.
La mañanera de ayer prácticamente fue dedicada por completo a explicar y comentar el incidente, así como establecer un posicionamiento firme de México frente a la mentira. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, empezó por hacer una relatoría de los eventos más importantes relacionados con Los Chapitos, como la detención de Ovidio Guzmán que costó 11 vidas de elementos mexicanos, su posterior extradición y el cambio de medida cautelar que la Fiscalía estadounidense hizo, sin consultar a México. Primer reproche.
Continuó la relatoría exponiendo el operativo de extracción de El Mayo y aquí es cuando viene el segundo reproche: el gobierno de EUA negocia con delincuentes, incluso antes de detenerlos. La mandataria lanzó reiteradamente la siguiente pregunta: “Lo más relevante y, en su caso: ¿quién hace y quién ha hecho acuerdos con la delincuencia organizada?”
Hasta donde entiendo, el sistema legal del vecino país sí permite este tipo de acuerdos y, seamos claros, en 50 años nadie había podido echarle el guante a El Mayo. Joaquín Guzmán no iba a traicionar a Zambada de gratis y es de suponer que las agencias estadounidenses tenían más que ubicados sus movimientos y estaba por caer también.
A lo largo de toda la mañanera, una y otra vez la presidenta Sheinbaum repitió que “de confirmarse la participación del FBI sin informar al Gobierno de México, representa una violación a la Carta de las Naciones Unidas, a la Carta de los Estados Americanos, a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a la Ley de Seguridad Nacional”. No dudo ni tantito que así sea, pero lamentablemente a EUA le tiene sin cuidado; en su lógica, el fin justifica los medios.
Con todo y que las mañaneras suelen ser más o menos a modo, los reporteros asistentes no dejaron de plantear algunas preguntas incómodas, como por qué la Cancillería está solicitando hasta ahora información al gobierno de EUA sobre la participación del FBI. O qué es lo que pudo averiguar sobre el caso la Fiscalía General de la República, a lo cual se respondió con el rollo de que la FGR es autónoma y se le pedirá que sea tan amable en venir a informar. Gracias, qué gentil. No puedo creer que Gertz Manero, el anterior fiscal, o Ernestina Godoy, la actual, no hayan informado algo a la presidenta Sheinbaum. Lo mismo puede decirse de los servicios de inteligencia con los que cuenta el Estado mexicano.
Lo que eché en falta en la mañanera de ayer es que nadie preguntara o que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, no informara sobre los “daños colaterales” alrededor de la fatídica reunión en Huertos del Pedregal, a la cual Joaquín Guzmán convocó a El Mayo; a Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad de Sinaloa; y presuntamente a Rubén Rocha Moya, gobernador de la entidad.
Es fecha que no sabemos quiénes dentro de la policía de Sinaloa, además del teniente que acompañó a Zambada en calidad de escolta, estaban en su nómina.
Tampoco hay una explicación de por qué y quién fingió que Cuén no había muerto en la reunión, sino en un “asalto”, para luego llevarlo en un hospital y de ahí hacerle una necropsia más que fallida, para de inmediato enterrarlo. Hasta donde se sabe, la exfiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñónez goza de cabal libertad.
Y qué decir de Rocha Moya, estimado Jesús. En su momento, declaró que el día de la reunión se encontraba en California, EUA, lugar al que habría volado en avión privado que un empresario le facilitó y por eso no tenía pases de abordar. A la fecha, ni Rocha ni el gobierno han solicitado al Servicio de Inmigración de EUA el registro de entrada a ese país del exgobernador.
Una pregunta que fue recurrente en la mañanera fue si el gobierno del vecino país no tenía confianza en las autoridades mexicanas y de ahí su comportamiento. La presidenta evadió la respuesta y volvió sobre su argumentación de la mentira. Sinceramente, creo que el los estadounidenses, además de que se van por la libre, no confiaban ni un ápice en la pasada administración y tampoco había la cooperación e intercambio de información que hoy sí se da. Más todavía, si se confirma plenamente que el embajador Salazar mintió, no va a pasar nada.
Coincido con la exigencia de la doctora Sheinbaum de que no cabe la mentira en asuntos tan graves y que eso de andar violando el suelo nacional es inaceptable.
Sin embargo, revivir a nivel bilateral todo el caso de la extracción de El Mayo sin haber resuelto la parte nacional, parece un distractor sobre la solicitud de extradición de Rocha Moya y coacusados.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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