Yo Campesino / A la chingada


Defensa de Rocha, sobrevivencia de la 4T aunque el país se hunda
Ya se vio que el régimen no va a cambiar, que la defensa de criminales como Rubén Rocha Moya se considera como de sobrevivencia de la 4T y que en ello no importa que el país continúe hundiéndose en confrontación social, economía, corrupción-impunidad, autoritarismo, mentiras y demagogia.
No importa si con ello nos confrontamos con la mayor potencia mundial, si perdemos un mercado superior a los 850 mil millones de dólares anuales del cual depende la economía mexicana, si el precario y golpeado prestigio de México se reduce al de un narcogobierno que ajusta el marco legal no para atraer inversiones, mejorar la relación con los vecinos y socios comerciales, sino para blindar su propia impunidad y tratar de asegurar su permanencia en el poder.
Los números y los hechos ahí están publicados y exhibidos incluso en los medios periodísticos a los que pretende someter por inanición o entrega de paquetes publicitarios que se notan en las portadas, en los anuncios de radio y televisión, en las redes sociales y hasta en la apertura de espacios a jilgueros del oficialismo.
Indicadores que salen del mismo oficialismo, como los que desmienten la caída del 49 por ciento de asesinatos mientras aumentan las muertes violentas y las desapariciones, eso manipulado desde las mismas fiscalías estatales y federal que están en poder de la 4T.
O los que desmienten la bonanza que se cacarea desde el atril de Palacio Nacional y que se ven desmentidos por la caída de los ingresos tributarios derivada de una informalidad creciente que ya abarca a más del 55 por ciento de la PEA y afecta a casi 35 millones de chambeadores, lo cual refleja también que decenas de miles de empresas dejaron de cotizar y se fueron a la banqueta.
De tal suerte que los dos billones 70 mil 803 millones de pesos que entraron a la Tesorería de la Federación de enero a abril significaron una caída del 1.6 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado. Menos dinero para un gasto creciente que descansa en aumento en la deuda pública que algunos proyectan podría alcanzar el 60 por ciento del PIB. Fueron 160 mil millones menos.
Y mientras seguimos preocupados por bloquear la “injerencia extranjera”, que en Palacio ejemplifican con “Mexicanos Contra la Corrupción”, pero donde el gobierno es el mayor beneficiario, se arman acarreos oficiales, espontáneos de agradecidos mexicanos con lo cual pateamos el pesebre y atacamos a nuestro principal socio comercial y gritamos a los cuatro vientos que en la 4T todos son lo mismo que el corrupto tlatoani de La Chingada y que no permitimos que nadie nos quiera criticar complicidades criminales y menos la corrupción que alcanza niveles de escándalo internacional.
De tal suerte que mientras pedimos inversión privada, se cambian las leyes generando más incertidumbre; se entroniza a los magistrados que regalaron la mayoría calificada a Morena y se desvanecen las esperanzas de una rectificación del modelito cuatrotero que nos hunde cuando la heredera al trono presidencial ordena que se posponga la revocación de mandato y declara que ella es el espejo negro de Tezcatlipoca que vive como rey en La Chingada.
Eso nos explica que en la defensa del narcogobernador Rubén Rocha Moya descansa la viabilidad ideológica y material de la 4T que niega los principios de no robar, no mentir y no traicionar, que con el tiempo se volvieron vil demagogia, lo mismo que primero los pobres, convertidos en estrategia política.
Por eso el llamado Plan México no funciona, no camina y la muestra está en la permanente caída de la economía con sus 15 meses de aumento a la informalidad empresarial, la postergación de las negociaciones del T-MEC, la caída en los pronósticos de crecimiento del mismo Banco de México en cinco décimas más derivada precisamente de la incertidumbre causada por un gobierno incapaz, incompetente, que en su mísera pequeñez centra sus esfuerzos en la venganza en vez de al menos intentar salir del hoyo en que nos metió. No podría siquiera.
En una de esas, nos dejan fuera del T-MEC, ojo, ya nos pelusearon al no asistir el encargado de negociarlo y se marcó una nueva agenda para negociarlo, si quieren, en EU.
Esa falta de crecimiento, como ocurrió en los siete años anteriores, deriva en desempleo, baja productividad, aumentos demagógicos de salarios para ganar votos, aumento exponencial en los programas de dinero regalado que fomentan la mediocridad, el conformismo y la pereza, que van a cuenta de mayor deuda pública, como los débitos, latrocinios e improductividad de empresas públicas pasando por Pemex y sus transferencias por más de un billón 200 mil millones de pesos hasta llegar a los trenes Maya y Transoceánico, pasando por Mexicana y el AIFA.
Con todo ello, la caída en las calificaciones de deuda que están a punto de causar un desplome de todo el sistema financiero del país, pero para la cuarta eso no importa, patea cada vez más fuerte el pesebre, rompe pactos internacionales, desafía a quienes dan de comer a millones de empresas y mexicanos y se ufana de un patrioterismo que se centra en la defensa de un narcogobierno.
Presumimos que llegan 23 mil millones en inversiones, pero es dinero que ya estaba en México y no llega inversión extranjera directa nueva, por eso no crecemos y en vez de estimularla dando certidumbre legal y política, hacemos lo contrario y volvemos a golpear con reformas centralistas que secuestran procesos jurídicos e instituciones, incluyendo todo el Poder Judicial.
Así nos toman las arengas de la plaza pública donde se festeja que estemos a la orilla del barranco; parece que la 4T logrará en tiempo récord acabar con la economía del país y no dejará piedra sobre piedra del México imperfecto de antes, pues no dejará piedra sobre piedra.