Se llevó a cabo la III Peregrinación Ciclista en honor a los Santos Mártires Duranguenses

– La Arquidiócesis de Durango celebró con fervor y unidad la Tercera Peregrinación Ciclista en honor a los Santos Mártires Duranguenses, con la participación de 235 ciclistas que recorrieron la ruta desde la Catedral Basílica
Menor de Durango hasta los Lugares Santos en Chalchihuites, Zac., siendo un total de 120 kms.
Este evento, que combina deporte, fe y tradición, congregó a feligreses y deportistas de distintas comunidades, quienes emprendieron el recorrido como signo de devoción y testimonio público de fe. Durante la homilía de la Santa Misa que se celebró para culminar el recorrido, el Pbro. Isidro Otoniel Rodríguez Román dirigió un mensaje profundo a los peregrinos, “Algunos hoy hemos hecho un acto de fe, venimos aquí con un motivo particular, con algo que inquietaba nuestro corazón. Algunos ofrecimos este cansancio y este sacrificio por algo en particular.

Por eso esto no es una rodada cualquiera, no veníamos a competir, ni a ganar una medalla, ni a ver quién rodaba más rápido o quién traía la mejor bicicleta.
Veníamos a peregrinar, y el peregrinaje conlleva un sentido. Todos rodamos por un motivo, y fue la fe la que nos hizo llegar hasta aquí».

Además agregó que: «La fe nos hace hacer cosas a veces humanamente no posibles pero divinamente realizables. Y así como hoy llegamos limitados, cansados, agobiados, algunos sin esperanza de llegar sinceramente, lo hemos hecho. Hemos hecho un acto de fe. Así en la vida, ojalá que lo hagamos de la misma manera: perseverantes, insistentes y confiando en nuestras propias fuerzas, pero también en la fuerza de Dios”.
La Iglesia Católica venera a los Santos Mártires Duranguenses como hombres de fe que dieron testimonio de Cristo hasta derramar su sangre, ofreciendo su vida como supremo acto de amor y fidelidad a Dios. Su ejemplo inspira a los fieles a vivir con entrega, valentía y esperanza en medio de las adversidades, recordando que el martirio es la máxima expresión de amor a Jesucristo y de servicio al Evangelio.

Con esta peregrinación, la Arquidiócesis reafirma su compromiso de fortalecer la vida espiritual de los fieles a través de experiencias que unan el cuerpo, la mente y el espíritu, reconociendo que cada esfuerzo realizado con fe tiene un valor profundo ante Dios