Concierto Navideño por la Academia Cesaretti fue una experiencia musical inolvidable que cautivó al público

La presentación dirigida por la talentosa Maestra Clementina Montenegro Cesaretti, del Gran Concierto Navideño, que se brindó a beneficio de la Fundación Semilla, en alianza y coordinación con el Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED), se llevó a cabo con gran éxito, ofreciendo una experiencia musical inolvidable que cautivó al público. Este extraordinario concierto llevó a través de un emocionante recorrido por piezas clásicas, villancicos tradicionales y obras emblemáticas que celebraron el espíritu de la temporada navideña.


La majestuosa interpretación de la Obertura del Oratorio “El Mesías” de Handel abrió el programa con solemnidad y esplendor. Con las entrañables melodías de Las Posadas y Campanas Navideñas, el público conectó profundamente con la tradición y la alegría de las fiestas. El talento de los solistas Diego García Vázquez y Ximena Valentina Gil Rivas brilló en el Concierto para dos violines en La menor de A. Vivaldi, deleitando a los asistentes con su impecable interpretación.


La emotiva participación del cellista José Ángel Chaidez Tinoco en el Concierto para Cello de Vivaldi arrancó ovaciones, demostrando una técnica y sensibilidad extraordinarias. Obras maestras como la Cantata 147: “Jesús, alegría de los hombres” de J. S. Bach y el conmovedor Oh Holy Night elevaron la atmósfera, impregnándola de espiritualidad y belleza. Los villancicos como El Pastorcillo, Blanca Navidad y el querido Villancico Mexicano resonaron en el corazón del público, destacando la riqueza cultural y la calidez de estas tradiciones. La inclusión de piezas contemporáneas como Somewhere in My Memory de John Williams aportó una nota de nostalgia y magia cinematográfica.


Para cerrar con broche de oro, las piezas del oratorio El Mesías de Handel, especialmente el impresionante Aleluya interpretado con maestría y acompañado por el barítono solista Esaú Álvarez y la dirección en el coro de Armando Ortiz Aragón, brindaron un final apoteósico que dejó al público de pie en ovación. Este evento fue posible gracias al esfuerzo y dedicación de cada músico, coro y solista, quienes con su talento lograron crear una noche inolvidable. El público salió conmovido, lleno de gratitud y con el espíritu navideño encendido también por haber cooperado con sus aportaciones de alimentos en beneficio de la Fundación Semilla. Gracias por acompañarnos en esta celebración musical que unió tradición, arte y emoción y que cumplió un noble objetivo. ¡El ICED les desea felices fiestas!