Clausura del Año Jubilar del Centenario del martirio de los Santos Mártires de la Arquidiócesis de Durango


Este 15 de agosto se realizó la Celebración Eucarística de clausura del Año Jubilar del del Centenario del martirio de los Santos Mártires de la Arquidiócesis de Durango, en el Nuevo Santuario de los Santos Mártires, misma que fue presidida por el Nuncio Apostólico en México S.E.R. Mons. Joseph Spiteri, ante más de 15 mil feligreses que asistieron a esta gran fiesta.
Este jubileo de centenario dio inicio el 15 de agosto del 2025, proclamado por nuestro Arzobispo Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, en conmemoración de aquel acontecimiento donde entregaron su vida cuatro de los cinco mártires de esta Arquidiócesis: San Manuel Morales, San Luis Batis, San Salvador Lara y San David Roldán, quienes durante la persecución de la Guerra Cristera entregaron su vida por amor a cristo, con el grito de ¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!, aquel 15 de agosto de 1926.
También se contó con la presencia especial de Mons. Enrique Sánchez Martínez, Obispo de la Diócesis de Mexicali; Mons. Luis Martín Barraza Beltrán, Obispo de la Diócesis de Torreón; Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe, Obispo de la Diócesis de San Luis Potosí y Mons. Sigifredo Noriega Barceló, Obispo de la Diócesis de Zacatecas, quienes con fervor acompañaron a esta Arquidiócesis en un momento tan importante de celebración.
Durante la solemnidad el Nuncio Apostólico, felicitó a la Arquidiócesis de Durango, por llevar a cabo este momento de clausura, donde comentó que: “Fue una experiencia muy profunda, de comunión y de alegría, con la esperanza de que todos los fieles sigan caminando siempre así juntos para ofrecer este testimonio de fe y de misericordia en medio de este mundo tan frágil en el que vivimos”.





Nuestro Pastor Monseñor Faustino Armendáriz, también agradeció a todos los fieles, al Señor Nuncio y a los Obispos de las otras Diócesis que participaron en este festejo de clausura, con el que esta Iglesia Local fortalece su fe, su veneración a estos Santos Mártires y sobre todo el caminar evangelizador de una Diócesis que crecerá como una Arquidiócesis misionera, peregrina y adoradora. Que el testimonio de nuestros Santos Mártires, quienes entregaron su vida por Cristo y por la Iglesia, siga inspirándonos a vivir con fidelidad, esperanza y valentía nuestra fe.