Arquidiócesis de Durango realizará visiteo misionero multitudinario

Con el impulso pastoral de Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, Arzobispo de la Arquidiócesis de Durango, se llevará a cabo este sábado 14 de marzo un visiteo misionero multitudinario, jornada evangelizadora que busca fortalecer el encuentro con las familias y anunciar el Evangelio en los hogares.
Esta iniciativa responde al llamado constante de nuestro pastor a vivir como una Iglesia en misión permanente, que no permanece únicamente dentro de los templos, sino que sale al encuentro de las personas en sus comunidades. En diversas ocasiones, el arzobispo ha subrayado la importancia de que la Iglesia salga a las calles, visite a las familias y comparta la esperanza del Evangelio, especialmente con quienes más necesitan cercanía y acompañamiento.
La jornada misionera se realizará de manera simultánea en distintos puntos de la Arquidiócesis. En la ciudad de Durango, los misioneros se congregarán a las 9:00 de la mañana en la Plaza de Toros Alejandra, desde donde partirán para visitar casa por casa diversas colonias de la ciudad. De igual manera, comunidades parroquiales de las regiones de Los Llanos, Norte, Santiago Papasquiaro y la región Zacatecas se sumarán a esta jornada, con equipos misioneros que recorrerán sus comunidades para anunciar la Palabra de Dios, escuchar a las familias y propiciar espacios de diálogo y acompañamiento.
Cabe destacar que todos los participantes en esta misión han recibido capacitaciones previas, con el objetivo de realizar este servicio pastoral con responsabilidad y espíritu de comunión. Asimismo, cada misionero portará su gafete de identificación, lo que permitirá a la comunidad reconocerlos fácilmente.



A través de esta iniciativa, la Arquidiócesis de Durango busca fortalecer la cercanía con la sociedad y promover una cultura de encuentro, recordando que la misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio y acompañar a las personas en su vida cotidiana.
Finalmente, se hace una atenta invitación a la población a abrir las puertas de sus hogares y recibir con confianza a los misioneros, quienes acudirán con un mensaje de esperanza y fraternidad, en un ambiente de respeto y escucha.