Yo Campesino / Advertencia


Consolidación fiscal se aleja; apretar a causantes aumentará informalidad y caerá el ISR
La lógica financiera indica que la única vía para que México alcance la consolidación fiscal y frene su escalada de endeudamiento, es crecer su PIB por arriba del dos por ciento y para ello, debe dejar de gastar sin criterio económico, invertir y favorecer la participación privada.
Eso dicen mientras en palacio insisten en dividir el poder político del poder económico y advertir que desde el zócalo se gobierna para el pueblo, interpretado esto como repartir dinero sin fundamentos económicos ni auditoría o medición de mejoramiento social real. Prevalece el criterio político de facción y no el de interés nacional.
Sobre el particular la Coparmex volvió a sentar su posición respecto a que sin seguridad jurídica derivada de la reforma Judicial, inseguridad y los ajustes en materia electoral, difícilmente se consolidarán las ofertas de inversión enunciadas desde hace poco más de dos años por parte dela iniciativa privada que es necesaria para fomentar el crecimiento, ese que en Palacio se ve como algo secundario pero que es vital para superar la debilidad económica.
Casi simultáneamente, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado advierte que en las actuales condiciones, México no va a alcanzar metas económicas por más que se aumenten las expectativas de crecimiento del PIB al 1.6 por ciento.
De plano precisa que de esa manera no se va a alcanzar la mentada consolidación fiscal que consiste básicamente en frenar el déficit público y disminuir los niveles de endeudamiento que a pesar de una disminución, se mantienen en 4.9 por ciento.
Una muestra de lo dicho es que ello es que a agosto se recaudaron 201 millones menos de los impuestos presupuestados y que a pesar de que el déficit está 276 mil millones por abajo de lo previsto, es mayor en 157 mil millones de pesos mayor que el del año pasado; es decir, no afloja, sigue al alza y el deterioro.
Y no se trata de desmentir las cifras ni las buenas intenciones mostradas por Hacienda en el paquete económico para 2027, pero no se debe olvidar que la base será lo que herede el 2026 en materia de finanzas con una deuda que alcanzará el 55 por ciento del PIB con el consecuente aumento en el pago de intereses.
Porque con los 10 billones 636.5 mil millones programados como gasto, habrá que preguntarse de dónde va a salir el complemento que como ya dijimos se estima en 4.9 por ciento de déficit tomando en cuenta que por ingresos tributarios se espera recolectar seis billones 263 mil 886 millones de pesos, de los cuáles planean que tres billones 290 mil millones salgan del cobro del Impuesto Sobre la Renta.
Por cobro de IVA estiman un billón 768 mil millones y por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) 828 mil millones. Según la versión oficial las metas de ingresos se basarán en una mayor equidad tributaria y colocar candados a la elusión y evasión fiscal, especialmente de los grandes contribuyentes a quienes se les va a apretar como por ejemplo con un estrechamiento en las bandas en las opciones para deducir impuestos.
Esas son las intenciones del gobierno, pero falta que los empresarios digan si van a aceptar todo o van a encontrar caminos para defender su dinero especialmente ahora que se les dice que el económico es un poder diferente y no complementario del político que afirman en palacio, antes sólo atendía a las élites y no al pueblo.
La respuesta de los dueños del dinero sale cara a los mexicanos en general porque al oficialismo parece no importarle que no se generen las inversiones a pesar que hay miles de proyectos en cartera y tomó la vía fácil de exprimir a los causantes cautivos quienes como empresa o individual, encuentran en la informalidad la válvula de escape.
Peor aún el aumento en los impuestos a las tarifas y servicios públicos traen consecuencias negativas como las que enuncia el Consejo Mundial de Viajes y Turismo como el aumento en las tarifas aeroportuarias y la disminución drástica del presupuesto a la seguridad aérea y a la aviación civil, así como el incremento a la Tarifa de Uso Aeroportuario.
Por lo pronto, según el organismo internacional México retrocedió seis lugares más en el índice de Desarrollo de Viajes y Turismo al pasar del puesto 32 al 38 entre los 119 países evaluados; parece poco, pero eso se traduce en caída de los ingresos en la industria sin chimeneas que además, ya no cuenta con organismo promotor. El mismo Inegi reportó caída en ingresos mientras diversas aerolíneas anunciaron cierre de viajes especialmente a los aeropuertos militares del sur del país.
Inseguridad fue uno de los factores que registró puntajes bajos en protección y seguridad, servicios turísticos e infraestructura, además de impacto socioeconómico.
Este es un ejemplo de que aumentar impuestos y encarecer servicios no es solución porque se revierte, especialmente en obras que de entrada no tienen viabilidad financiera y a donde van a parar más de 125 mil millones de pesos.
Ya ni hablar de programas sociales en una población que envejece, donde aumenta la PEA y la informalidad y devora recursos fiscales que se distribuyen de manera política y no con mediciones de su afectividad en los fines enunciados y que al final tienen como fondo el clientelismo. Gastamos mucho y mal y para colmo como ya dijo el oficialismo, crecer no es una de sus metas fundamentales. NI modo.