Algo más sobre nuestra (mala) educación


“La clase de escuelas que tengamos hoy, será la clase de economía y de democracia que tengamos mañana”. Así de importante es la educación
LIC. MARIO DELGADO,
SECRETARIO DE EDUCACIÓN:
Muy interesante la entrevista realizada por Leo Zuckerman a Andreas Schleicher, responsable de la implementación de la prueba PISA, en relación con los resultados alcanzados por México en esa prueba.
Schleicher considera positivo que México se haya mantenido en sus niveles habituales, mientras que muchos países hayan descendido en la última prueba; eso querer es ver el vaso medio lleno, porque nuestros niveles son muy bajos. Aunque el funcionario no pudo ser más políticamente correcto en sus opiniones sobre México, hay comentarios que son muy rescatables para preguntarnos qué se puede hacer para mejorar la calidad educativa.
Las capacidades del sistema para brindar una buena educación tienen que ver, nos dice don Adreas, con “garantizar que los maestros progresen en sus carreras, que haya un nivel importante de apoyo (al magisterio) para que hagan crecer las capacidades del sistema en su conjunto.” Es imposible no estar de acuerdo con tal postulado y seguramente usted coincide, lo malo es que eso no se refleja en ni en los hechos ni en el presupuesto. Desde 2016, el presupuesto para capacitación por maestro pasó de mil 644 pesos a 105.21 pesos; es decir, apenas llega a 280 millones de pesos para 2026.
Ah, pero eso sí, a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se le concedieron 800 millones de pesos para que levantara su último plantón. Y una cantidad igual se le entregó en 2025 y más o menos lo mismo en 2024. Y así podríamos ir hacia atrás. La CNTE siempre dice que va a aplicar los dineros a la infraestructura de las escuelas de Oaxaca y Chiapas; si eso fuera verdad, esos planteles serían de los mejores en México.
Por cierto, ya por estas fechas usted debe contar con los resultados de la encuesta a través de la cual se preguntaría a los maestros cómo es que quieren ser evaluados. He de confesar que me parece un despropósito atenerse solamente al criterio de los maestros; desde luego está muy bien escucharlos, pero de eso a que ellos establezcan las reglas hay un gran trecho. Se llama populismo, don Mario.
Y ya que estamos hablando de evaluaciones, convendría que el magisterio y las autoridades analizaran cómo pueden aplicar otra de las recomendaciones de Schleicher: “Si los maestros pudieran complementar su apoyo social a los estudiantes con rigor académico, con enfoque académico y coherencia en la educación académica, el sistema podría mejorar”. Creo que esta recomendación es de las más difíciles de cumplimentar, siendo que tienen la instrucción de no reprobar a ningún alumno. ¿Cuál rigor académico?
Otra recomendación de don Andreas es que la enseñanza comience a edad temprana. Actualmente, el presupuesto para educación para menores de seis años es de 216.5 mil millones de pesos; aparentemente casi se ha duplicado en los últimos años, pero no es así porque en ese rubro ahora se han incluido los salarios de los maestros. Otro aspecto muy preocupante es que la matrícula de preescolar descendió 20% desde 2018, dejando fuera de las aulas a algo así como 957 mil niños.
Schleicher resalta “la relevancia del aprendizaje, en el sentido de que los niños vean que lo que hacen en la escuela importa para sus vidas. Hasta ahora, los conocimientos que se les transmiten no les ayudan a encontrar su lugar en el mundo”. Aquí la Nueva Escuela Mexicana tiene mucho por hacer, sobre todo en lo relativo a la cultura del esfuerzo y a tener las capacidades para seguir aprendiendo y seguir creciendo. No es que comulgue con la NEM, pero ya ha sido implantada y por lo menos va a seguir hasta fin de sexenio.
Algo que me llamó mucho la atención fue que, a decir de don Andreas, el involucramiento de los padres en la educación es un factor muy importante para el aprovechamiento de los estudios y el éxito de los alumnos, y así lo demuestran los países asiáticos, don Mario.
“No se trata de que los padres se sienten tres horas haciendo la tarea con su hijo, es algo más simple. (…) Los padres que preguntan ‘¿cómo estuvo tu día en la escuela? ¿qué viste en tal materia?’ han hecho que esos alumnos estén dos años escolares por delante de sus compañeros. Se nota de verdad”.
¿Cómo convencer a los padres para que se involucren en la vida escolar de sus hijos? Lo veo difícil, pues por increíble que parezca, 70% de la población está satisfecha con los servicios educativos que se dan en nuestro país (INEGI). Los resultados de PISA son para poner los pelos de punta, no para estar satisfecho.
El espacio se me acaba para abordar otros tema relevantes comentados por el responsable de PISA. Solo le ruego tener en cuenta la más importante de sus recomendaciones:
“La clase de escuelas que tengamos hoy, será la clase de economía y de democracia que tengamos mañana”. Así de importante es la educación.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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