Huachicol huachicoleado


Así las cosas, quedan pendientes dos graves preguntas: ¿dónde están esos 10 millones de litros de diésel que se escamotearon durante el decomiso? ¿Quiénes han sido los beneficiarios?
LIC. ERNESTINA GODOY,
FISCAL GENERAL DE LA REPÚBLICA:
+ Escamotear: timar, birlar, ocultar.
Diccionario de la Real
Academia de la Lengua
Usted tendrá presente aquel operativo, llevado a cabo en marzo de 2025 en el puerto de Tampico, en el cual las autoridades atraparon a una red de huachicol; la noticia alcanzó grandes dimensiones por dos razones. Primero, por el volumen del huachicol confiscado, el cual oficialmente alcanzó los 10 millones de litros de combustible; segundo, porque la red estaría operada por los hermanos Farías Laguna; Fernando ostentaba el rango de contralmirante y Roberto tenía el de vicealmirante, siendo sobrinos del entonces secretario de Marina, almirante Rafael Ojeda.
Hace un año, las autoridades festejaron el operativo con mensajes en X: “En Altamira, Tamaulipas, elementos de @SEMAR_mx, @FGRMéxico y @SSPCMexico realizaron un aseguramiento de 10 millones de litros de diésel. Se aseguraron 192 contenedores, un buque, 29 tractocamiones, armamento y vehículos”, publicó Omar García Harfuch, con una imagen donde aparece el buque y un video del operativo, ambos con los logos de las distintas corporaciones que participaron.
Nuevos documentos recopilados por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad demuestran que el buque Challenge Procyon traía el doble de litros: 20 millones. Debo señalar que esta última cantidad fue la primera que se dio a conocer y después fue corregida, sin mayores explicaciones.
Recordemos la historia. La empresa Hevi Transport LLC, radicada en Houston, Texas, realizó un envío de supuestos aditivos para aceites lubricantes, pero cuando se hizo el reconocimiento aduanero y se tomaron muestras para análisis, fue que se descubrió el garlito: se trataba de diésel automotriz de ultra bajo azufre. La falacia era justamente para evitar pagar el IEPs por el diésel al hacerlo pasar por aditivos. El destinatario del embarque era la empresa Intanza S.A. de C.V., domiciliada en Monterrey, la cual debía de recibir 17 millones 459 mil 290 kilogramos de producto, equivalentes a 20.6 millones de litros.
El numerito lo tenían muy bien armado para introducir el diésel. La factura tenía datos falsos en cuanto al tipo de producto, pero correctos en cuanto a su volumen, de acuerdo con los expedientes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM),
Otro expediente de la ANAM exhibe inconsistencias en la valuación de la mercancía. La autoridad de aduanas calculó que los 17 millones 459 mil kilogramos declarados en el embarque equivalían a 20 millones 944 mil 445 litros de diésel, utilizando un factor de densidad de 0.8336 kilogramos por litro. Aquí hay otro timo: el precio por los aditivos estaba estipulado en 2.55 pesos por litro, mientras que el de diésel es de 10.92, luego entonces no solo se evadía el IEPS, sino también otros aranceles.
Esta última investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad tiene también como antecedente otra indagatoria publicada en mayo del año pasado. En ese momento, dio a “conocer un documento interno de la Secretaría de Marina, que confirmaba que las autoridades federales tenían conocimiento de que el buque Challege Procyon ingresaría por el puerto de Tampico con una carga de 20 millones de litros de los supuestos aditivos”.
Si el buque transportaba más de 20 millones de litros y el Gobierno sólo reportó el aseguramiento de 10 millones, entonces la mitad del cargamento desapareció antes de quedar bajo resguardo oficial. “Los nuevos documentos obtenidos por MCCI permiten evidenciar con mayor precisión esa diferencia. La carta de encomienda dirigida al agente aduanal Benito Abad Pérez Escalante señala expresamente que la mercancía enviada consistía en 5 millones 460 mil galones, equivalentes a más de 20 millones de litros. La documentación bancaria y comercial coincide con esos volúmenes”.
De hecho, desde que se hizo el decomiso, la propia empresa Intanza estuvo peleando ante el Poder Judicial la confiscación de 5.4 millones de galones que, como ya señalamos, equivalen a 20 millones de litros, claro que decía que era aditivo.
De pronto las autoridades se volvieron muy inteligentes y también detectaron que no era el primer contrabando, gracias a los arreglos que los Farías Laguna, junto con otros funcionarios de las aduanas, tenían con diversos empresarios en México y en EUA. Por aquel entonces se estimó que el daño al erario era de 600 mil millones de pesos a lo largo de ese año.
Este es otro de los casos candentes que el doctor Alejandro Gertz Manero le dejó como herencia, doña Ernestina.
Así las cosas, quedan pendientes dos graves preguntas: ¿dónde están esos 10 millones de litros de diésel que se escamotearon durante el decomiso? ¿Quiénes han sido los beneficiarios?
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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