Arturo Yáñez, impulsará reformas en leyes de Obras Públicas y de Adquisiciones

Arturo Yáñez, impulsará reformas en leyes de Obras Públicas y de Adquisiciones 2
  • Presentará iniciativa para que la contratación de mano de obra sea local, de trabajadoras y trabajadores que vivan en la región.

En próximos días el legislador Arturo Yáñez Cuéllar presentará una iniciativa para reformar la Ley de Obras Públicas y la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios, en materia de derrama económica, buscando que el dinero del pueblo, efectivamente, se quede con el pueblo.

Refirió que cada año, el Gobierno federal gasta más de un billón de pesos en obra pública. Eso equivale a casi dos millones de pesos por minuto, y la pregunta que se debe hacer es: ¿ese dinero realmente llega a las comunidades donde se construye? ¿Los trabajadores son locales? ¿Los materiales se compran en la región?.

La idea es sencilla pero poderosa: cuando se construya en un Estado, ese Estado debe ser el primer beneficiado, por lo que propondrá que al menos el 70 por ciento del valor de cada contrato de obra pública se destine a empresas, materiales y servicios de la propia entidad federativa donde se realiza el trabajo, estableció.

Asimismo, que al menos el 50 por ciento de la mano de obra sea local, de trabajadores y trabajadoras que viven en esa región, que gastan su salario ahí, que hacen crecer el comercio local, y que, en los procesos de licitación, al menos una de las empresas convocadas sea de la entidad federativa donde se ejecutará la obra.

Lo anterior significaría que las empresas locales tendrán acceso real a beneficios de los contratos federales, que cada peso invertido en infraestructura se multiplica dentro de la propia comunidad, dinamizando el comercio, la industria local y la cadena de proveedores regionales.

“La obra pública no debe ser solo un asunto de concreto y acero. Debe ser un instrumento de desarrollo regional, de justicia económica y de dignidad para las familias mexicanas”, aseguró.

De ahí que esta iniciativa, no solo es conveniente. Es necesaria y el reconocimiento de que los Estados merecen que su territorio no sea solo el escenario de las obras, sino también su principal beneficiario, “cuando la obra pública derrama riqueza en donde se construye, no solo se levanta infraestructura: se levanta a la gente”, concluyó.

Please follow and like us: