Señala diputada del PRI negligencia y pobreza tras muerte de niño por desnutrición en Durango

Sughey Torres Rodríguez afirmó que el caso evidencia fallas de los tres órdenes de gobierno y de la sociedad en su conjunto. Llamó a coordinar esfuerzos para llevar servicios de salud y alimentación a las comunidades más alejadas.
La diputada local del PRI, Sughey Torres, calificó como un acto de “negligencia y pobreza” la muerte de un niño indígena por desnutrición en el estado, y reconoció que los servicios de salud no son inmediatos para las familias que viven en comunidades alejadas, a pesar de los esfuerzos por llevar caravanas de salud.
Al ser cuestionada sobre este caso y la situación en las comunidades indígenas, la legisladora expuso una crítica multifactorial: “Yo creo que va de la mano las dos, es pobreza, es negligencia, es falta de atención de parte de los papás, es ese sistema de salud que no hemos logrado tener y que llegue hasta las comunidades más alejadas”.
Desde su experiencia recorriendo comunidades, Torres Rodríguez señaló la existencia de carencias profundas. “A veces en escuelas ni siquiera hay la oportunidad de tener una banca, mucho menos un desayuno calentito para nuestros pequeños”, lamentó.
Un llamado a la corresponsabilidad
La diputada priista no eximió de responsabilidad a ningún nivel de gobierno ni a las familias. Afirmó que si bien los padres son “los principales obligados a darle lo principal a nuestros hijos”, también existe una clara responsabilidad de las autoridades.
“No podemos quitarle la responsabilidad a los gobernadores en un tema tan importante como es el tema de la alimentación y de la salud de nuestros niños indígenas”, afirmó.
Pidió conocer a detalle, a través de las secretarías estatales correspondientes, qué políticas públicas y qué acciones en coordinación con el gobierno federal se están implementando para atender la educación, la salud y la alimentación en estas zonas.
“Nada es suficiente”
Al preguntarle si los programas actuales, como los comedores comunitarios, son suficientes, su respuesta fue contundente: “No, yo creo que nada es suficiente cuando todavía tenemos casos como el que tú comentas de un niño que falleció por desnutrición”.
Reconoció que se están haciendo esfuerzos, pero insistió en que “hay mucho que hacer” y que la clave está en la coordinación. “Cuando se coordinan de mano fuerte el gobierno federal, el estatal y el municipal, podemos tener resultados positivos”, aseguró.
Un fracaso colectivo
La legisladora concluyó con una reflexión sobre la falla sistémica que representan estos hechos. “Podemos hablar de falta de atención de los papás, o podemos hablar de falta del gobierno federal o del Estado, pero quiero decir que estamos fallando como sociedad y como gobierno”.
Finalmente, se comprometió a que desde el Congreso del Estado continuarán “haciendo lo propio, levantando la voz para que se escuche la voz de las comunidades indígenas, de las mujeres, de los niños y las niñas”, y recalcó que “no puede ser posible que un solo niño tenga que morir por falta de una alimentación adecuada”.